HISTORIAS

Jennifer Pahola López Castellanos

image

A lo largo de mi vida, mi mamá me ha exigido ir un paso delante de los demás y la satisfacción del saber despertó en mí un agrado desde temprana edad. Tener el privilegio de seguir adquiriendo conocimientos ha sido para mí un regalo de vida, pues de mi familia he sido la única que ha tenido la oportunidad de poder llegar a la universidad. Por ello para mí, la educación es invaluable y un obsequio que no tiene precio, pues tener una buena educación no solo cuesta dinero, sino también apoyo y tolerancia de aquellos quienes nos rodean, sin dejar de mencionar la tenacidad y fervor consistente que se debe tener, junto con las lágrimas y desánimos en momentos difíciles cuando uno piensa que mientras subes un peldaño más, este te exige más de lo que puedes dar.


Llegar a estudiar a la Universidad del Valle me presentó retos

Mi nombre es Jennifer Pahola López Castellanos, soy estudiante de la Universidad del Valle de Guatemala, en la cual estudio licenciatura en Ingeniería Civil. Nací en la ciudad capital, y vivo con mi hermano y mi mamá. Mi mamá es técnico operativo en el Congreso de la República de Guatemala para la bancada de FCN y mi hermano estudia Ciencias y Letras con orientación en Ciencias Biológicas en el Instituto Putzeys.


Portar mi toga y birrete de graduación pudiendo ya ser llamada ingeniera es mi sueño más anhelado, tras ello una de mis metas, es poder emprender e innovar en el campo de la ingeniería civil, encendiendo así, la brecha para poder eliminar el estereotipo de que por no estudiar una carrera centrada en la tecnología no puedo innovar. Teniendo un trasfondo en vista a la mejora de la infraestructura vial del país y logrando de esta manera ser de las mujeres que inspiran a superarse sin excusas de estatus social o económico.


no solo académicos pues hay gran competencia entre estudiantes, sino también tener que adaptarme a un ambiente en el que hay variedad de ideologías y creencias con distintos estatus sociales y económicos marcados. Con todo ello el deseo de ser mejor fue creciendo, ayudándome a expandir los horizontes, y colocando mis pies sobre la Tierra, teniendo que reflexionar en que la conquista no se alcanza sino se va a la batalla, motivándome así, a dar la milla extra para alcanzar lo que deseo y como dice el slogan reflejar la excelencia que trasciende en nosotros.


image